miércoles, 9 de noviembre de 2011

¿Nací o morí?


No creo estar bajo el efecto de algún estupefaciente. He probado su gran mayoría y jamás había vivido algo con tanta intensidad, con tanta realidad... A la vez, me cuesta mucho trabajo recordar mi nombre y los todos los recuerdos de mi niñez se han esfumado, la adolescencia me parece borrosa y si soy un adulto joven no sé siquiera quien podrá ser mi familia, pero recuerdo lo que me gusta, lo que no y más importante aún, recuerdo todo aquello que he experimentado y me hacen o me hicieron el hombre que soy. ¿Nací o morí?

¿Vida después de la muerte o muerte después de la vida? Acaso esta es una de las tantas dimensiones por las que tendrá que pasar mi reciclada alma? Juego con mis ojos que parecen mentirme y el no parpadear me seca la visión -Vamos, amigo... tienes que parpadear-. Anonadado por la magnificencia de este nuevo mundo lateral, mi boca también sufre las consecuencias del aire y más me vale cerrarla antes de que entre algún puñado de aquellos animales que parecen abejas a lo lejos. El agua es roja, el cielo blanco, los arboles azules, sus hojas tienen toques de rosa que me recuerdan a algodones de azúcar, aquellos algodones de azúcar que quedaron en lo más profundo de mis neuronas...  Hay más personas aquí pero no hacen alguna tarea en absoluto, todos se dedican a observar como yo lo estoy haciendo, a parpadear cada que les arden los ojos y cerrar la boca gracias al viento fresco que circula en remolinos sin polvo.

No puedo hablar, no puedo moverme, ahora no puedo escuchar pero vaya... el asombro no se va a ningún lado. El éxtasis y la paz que siento en mi corazón agonizante por los golpes del otro mundo es exquisito.

Como una chispa que enciende el fuego con el combustible y el comburente adecuados recordé el sabor de mi cerveza favorita. ¿Dónde está el expendio más cercano? ¿Acaso existe alguno? No veo cerveza por ningún lado, tampoco veo mujeres atractivas y mucho menos un reproductor de música.
NO HAY CERVEZA. -La magistralidad del espectaculo se tornó para mi en tristeza, melancolía y desespero- YA NO PUEDO SALIR DE AQUÍ.

¿Nací o morí?

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