miércoles, 8 de septiembre de 2010

Bufo Alvarius y la Agencia de Putas...

El sorteo que rifaba 3 noches con una de las prostitutas más finas de la agencia sólo era vendido para personas mayores de 16 años, al momento de ofrecerme la oportunidad de tener el mejor sexo de mi vida no me llamó tanto la atención, en especial porque nunca había tenido suerte en nada. Cuál fue mi sorpresa que dos meses después me llaman para certificarme como el ganador del sorteo "Entrepierna complacida" y que me mandarían un catalogo de mujeres para que en un par de días escogiera quién sería mi acompañante.

Largas piernas, hermoso busto y trasero perfecto. Ojos verdes, labios y cabello rojos... Por supuesto: Tez blanca.

No olía a prostituta si no todo lo contrario, ella olía al aroma fresco de un rosal después de cesar la lluvia, era exquisito, ella era exquisita y fue entonces cuando sin hablar y sin interactuar demasiado en el pre-calentamiento me arrojó al sillón y nos dispusimos a practicar el acto del amor (iba más allá del sexo, además... estaba ligado a mi buena suerte, no?). Pasan 5, 10, 15 minutos... estamos cerca de los veinte, ella está arriba y de la nada saca una navaja pequeña que tenía oculta en su aún cabello recogido.

Uno. Dos. Tres. Cuatro fueron las punzadas directas a mi cuello, ya me había enamorado, qué lástima... ahora, comforme mis latidos se van haciendo más lentos, la temperatura de mi cuerpo empieza a descender y mis parpados casi se cierran para jamás volver a abrirse veo cómo ella sigue disfrutando de mi erección.

Le gusté, no?... Eso es lo que cuenta.

Hawaii & Mas